Bolivia - Entre el 17 y el 22 de diciembre, la comunidad Marista de Bolivia se detuvo para vivir un tiempo de gracia y encuentro profundo. Como es tradición y siguiendo la invitación de sus Constituciones, los hermanos realizaron su retiro anual, un espacio esencial de renovación espiritual que este año tuvo un matiz de especial alegría y comunión.
Una mesa para todos: 21 corazones sintonizados
El retiro no solo reunió a todos los Hermanos de Bolivia, sino que fue una verdadera muestra de la vitalidad de la misión. El grupo de 21 participantes estuvo integrado también por cuatro novicios -quienes cierran con gratitud su primer año de formación- y siete laicos invitados, reafirmando que el carisma de Champagnat se vive y se comparte en comunidad.
Iluminados por el Espíritu del Capítulo General
La temática central de este año fue la FIDELIDAD a la vocación recibida. El ambiente estuvo impregnado por las "Llamadas" del XXIII Capítulo General, trayendo a la realidad local los horizontes que la congregación se ha trazado a nivel mundial.
La animación del retiro tuvo un sello muy especial, pues estuvo a cargo del Hermano Pablo (Provincial de Santa María de los Andes), junto a los hermanos Isidro y Diego. Los tres animadores compartieron la riqueza de lo vivido en Filipinas durante el Capítulo General (septiembre-octubre 2025), actuando como puentes entre la experiencia global y la misión en tierras bolivianas.
"Fue un tiempo para volver a la fuente, para escucharnos y para renovar ese 'sí' generoso que nos mantiene unidos en la misión educativa y evangelizadora".
Un camino de oración y encuentro
A lo largo de estos seis días, los participantes alternaron momentos de:
Caminando como Provincia
Este retiro en Bolivia forma parte del itinerario de la Provincia Santa María de los Andes. Mientras que los hermanos y laicos del Perú vivieron su encuentro en noviembre, nuestros hermanos de Chile ya se preparan para su retiro, que se llevará a cabo del 8 al 14 de febrero de 2026.
Con las baterías del alma recargadas, la familia Marista de Bolivia se dispone ahora a seguir siendo "memoria viva" del amor de María en cada obra y en cada comunidad.